Home » Textil artesanal » Cochinilla, historia y color detrás de un insecto
Mundo Textil, Revista de proveedores de la Industria Textil e Indumentaria

Cochinilla, historia y color detrás de un insecto

El ácido carmínico, es una sustancia química compleja utilizada como colorante rojo extraído de la cochinilla (Dactylopius coccus). Este colorante se usa para dar color rojo o rosado a numerosos productos (tinturas para telas, medicamentos, alimentos, bebidas, jabones, cosméticos), aunque se sustituye cada vez más por colorantes sintéticos más baratos.

En Europa se utiliza el ácido carmínico obtenido a partir de insectos autóctonos al menos desde la Edad de Hierro, y se han descubierto restos, por ejemplo, en tumbas de la cultura de Hallstadt.

La cochinilla es un insecto pequeño que vive como huésped de la tuna, alimentándose de la savia de la penca; que parasita en los cladodios o pencas del cacto nopal. El macho no tiene aparato bucal pero posee un par de alas que le sirven para moverse y fecundar a la hembra; éste vive tres días únicamente. Los insectos que producen esta sustancia son muy pequeños, pero son muy ricos en colorante, alcanzando las hembras adultas hasta el 21% de producto en su peso seco.

Se ha sugerido —aunque no es seguro— que el cultivo de cochinillas en Mesoamérica se remonta al período tolteca (siglo X)​. En México, los aztecas criaban estos insectos para elaborar tintes y pinturas, y también a modo de moneda con que pagar impuestos y tributos.​ La forma de preparación del colorante era similar a la utilizada para preparar el carmín de quermes: los insectos hembra se recolectaban, se horneaban y luego se secaban al sol.

En el siglo XVI, los españoles comenzaron a exportar estas cochinillas a Europa, dando lugar a un fructífero comercio entre México y España que duraría 450 años​. A la llegada de la nueva «grana» tintórea al Viejo Continente se comprobó que el tinte carmín que producía era más hermoso, permanente y rendidor que el del quermes, el cual fue dejándose de usar.

A pesar de que los españoles descubrieron la cochinilla en México, el tinte de cochinillas de diversas especies, incluyendo el de Dactylopius coccus, se ha detectado en tejidos anteriores a la era cristiana de la región de Paracas, en el Perú, por lo que se ha propuesto que la especie pudo haber sido originaria de la región andina, habiendo sido introducida en Mesoamérica y Norteamérica en tiempos antiguos.

 

Extracción

El colorante se forma en realidad al unirse la sustancia extraída de los insectos, que por sí misma no tiene color, con un metal como el aluminio, o el calcio. Para la obtención del pigmento «carmín» (el complejo del ácido carmínico con aluminio) se secan las cochinillas y se hierven a 100ºC en agua con algo de ácido sulfúrico. El ácido se disuelve; las partículas insolubles se eliminan mediante filtrado, y la solución resultante se trata con alumbre para que el colorante precipite. Confiere un color rojo muy agradable.

1 kg de los insectos da aproximadamente 50 g de carmín.

La primera síntesis total del compuesto se consiguió en 1991 por parte de Allevi, P. y colaboradores.

Es probablemente el colorante con mejores características tecnológicas de entre los naturales, pero se utiliza cada vez menos debido a su alto precio.

 

Mercado

Durante el siglo pasado, el principal centro de producción fueron las Islas Canarias, pero actualmente se obtiene principalmente en Perú, con una participación de más del 85% del mercado mundial, seguido de Chile, Islas Canarias (España) y otros (Ecuador, México, Bolivia).

 

About mundotextil